Metrogas eludió legislación que regularía el precio del gas a sus clientes por negligencia del gobierno de Bachelet y parlamentarios

Crónicas semanales
powered by social2s

Un informe del canal Chilevisión, emitido durante el fin de semana, plantea que hasta un 20 por ciento de las ganancias de la empresa Metrogas en el último lustro, equivalente a 394 millones de dólares, podría ser de carácter "indebido", luego de que la firma, filial del grupo CGE, creara una compañía intermediaria, AGESA, no regulada, a la que le compra el gas que proviene de mercados internacionales.

Por Alejandro Pujá Campos,
Director de Estudio Ciudadano.

Dicho sea de paso, toda la información entregada en este reportaje ya era de dominio público, partiendo por la fuente principal que es una investigación realizada por la Fiscalía Nacional Económica, órgano persecutor de las infracciones y delitos a las normas de libre competencia.

Esta intermediación de AGESA en la comercialización aumentaría el costo del gas, produciendo una utilidad que va a parar a los dueños, accionistas e inversores de AGESA que sería una empresa ligada o relacionada con Metrogas.

El proyecto de Michelle Bachelet y Máximo Pacheco

Para entender lo que ocurre, hay que remontarse al último gobierno de Michelle Bachelet, con Máximo Pacheco en el Ministerio de Energía. El año 2016, el gobierno de Bachelet presentó un proyecto de ley para regular las ganancias de las empresas distribuidoras de gas, el que parecía ir bien encaminado.

La nueva ley pretendía mejorar el cálculo de la rentabilidades máximas fijadas de este tipo de empresas y definir sanciones para aquellas que las superaran. Al frenar la rentabilidad, se esperaba que las empresas bajaran el precio del gas a los clientes.

¿Qué pasó?

Sin embargo, ocurrieron dos cuestiones que impidieron que la ley se aplique al caso de AGESA.

En primer lugar, la ley sólo regula a las distribuidoras y no a las comercializadoras mayoristas, como AGESA, lo cual revela desde ya alguna imperfección en el proyecto y en el debate legislativo. ¿Nadie reparó en que las comercializadoras no serían reguladas por la ley?

En ese escenario, Metrogas habría decidido crear AGESA, para eludir la defectuosa regulación que se preparaba.

Sin embargo, Metrogas no sólo toma esta “inteligente decisión”, sino que además resultó beneficiada por la introducción de un artículo en el proyecto que se tramitaba en el Congreso Nacional, el que eximía de la aplicación de la nueva ley a aquellos contratos que se celebrasen con anterioridad a su vigencia, norma que no es muy distinta a la regla general, en el sentido de que las leyes no tienen efecto retroactivo. Es decir, siempre se aplican hacia adelante y no hacia atrás en el tiempo. Para aplicar una norma en forma retroactiva, es decir, hacia atrás en el tiempo, debe procurarse dejar a salvo los derechos ya constituidos de los eventuales afectados.

¿Qué gana Metrogas?

"Lo anterior, le ha permitido ser la única empresa distribuidora de gas natural que no tuvo que ajustar sus márgenes a la baja luego de la entrada en vigencia de la nueva regulación de cálculo de rentabilidad, sino que, por el contrario, pudo mantenerlos o incluso subirlos. Lo anterior ha significado un impacto particularmente relevante para el sector residencial, que podría estar pagando entre un 12,7% y 20,2% menores precios de no haberse aplicado el referido artículo transitorio", señala en parte, el informe de la FNE.

Descargos de Metrogas

En sus descargos, a través de una declaración pública, Metrogas dijo a Chilevisión que "la comercialización mayorista o aprovisionamiento es una actividad no regulada, y que en general tanto en Chile como en la experiencia internacional, está separada del negocio de distribución de gas natural".

En esa línea, la compañía sostiene que "de todas las distribuidoras de gas natural, Metrogas es la empresa sin subsidio estatal, con el menor costo de aprovisionamiento, según se desprende... del Informe de la propia FNE".

La forma y el fondo del caso

La forma como se presenta la información produce molestia en las personas. Se acusa a Metrogas de faltar a la ética, la fe pública, etc. Hoy muchos se quejan y rasgan vestiduras.

Sin embargo, un análisis exento de la emocionalidad, nos debe hacer concluir que Metrogas no habría incurrido en ninguna ilegalidad al realizar acciones que mantienen o mejoran sus ganancias en beneficio de sus dueños, accionistas, inversores e incluso sus trabajadores. Es su deber profesional obtener las más altas utilidades y reducir los costos para obtener beneficios monetarios, sin perjuicio de ofrecer buenos productos y servicios de su giro a consumidores y usuarios.

Si bien es cierto que hace décadas se habla de Responsabilidad Social Corporativa, ésta se traduce en acciones de beneficencia, donaciones, ayudas sociales y, en los últimos años, acciones vinculadas con la sustentabilidad ambiental y materias similares, pero cuando se trata de ganar dinero, las empresas no suelen limitarse en sus acciones.

Por lo mismo, ¿es razonable esperar que una empresa actúe “éticamente” y deje de ganar dinero? Creo que estamos ante el típico caso de una normativa legal mediocre, que deja estos espacios para eventual aprovechamiento, por lo que “la culpa no es sólo del chancho, sino del que le da el afrecho”, como dicen en el campo.

¿Qué faltas cometió Metrogas?

La pregunta que cae de cajón es que si es tan evidente la falta de Metrogas, ¿por qué no se le sanciona? La respuesta es muy sencilla, porque no hay nada que sancionar, porque todo lo que hace es legal. Si no nos gusta, parece que hay que mirar a la clase política y a los legisladores. A los de de la época de la creación de la norma defectuosa, para que den explicaciones; y a los actuales, para que revisen la normativa y propongan soluciones adecuadas.

Alternativas para mejorar la situación energética

Ojalá que esas soluciones no vayan por la trasnochada idea de fijar precios, ya que se trata de una medida que suele fracasar, espantando a inversores y capitales, y cuyo principal efecto es generar la escasez del producto.

Me atrevo a dar una sencilla, pero práctica sugerencia, que es la de promover la mayor competencia en el mercado, evaluando la exención de tributos para que ingresen nuevos competidores, ampliando a su vez la matriz energética, es decir, no depender sólo de gas para las necesidades de producción y domésticas. Hoy, los países europeos, chantajeados por Vladimir Putin que los amenazó con el corte del gas ruso, para que no se inmiscuyan en la guerra con Ucrania, se han propuesto eliminar esta dependencia con una fuerte inversión en turbinas eólicas y paneles solares, con lo que pretenden cambiar el panorama en menos de cinco años. Este tipo de medidas, combinada con una regulación que ponga límites a la rentabilidad, pero que asegure los costos y una utilidad razonable, podrían ser la fórmula que consiga que todos ganemos.

Regulación sanitaria es un ejemplo

Nada cuesta, por ejemplo, mirar la regulación actualmente vigente en el mercado sanitario, con empresas proveedoras de agua potable que, además, se encargan de los residuos industriales y el tratamiento de aguas servidas, con ganancias que las hacen atractivas para todo tipo de inversores y con un producto, agua potable y servicios, que son destacados a nivel internacional.

Este podría ser parte del camino para mejorar el acceso a gas de calidad, en cantidad suficiente y a precios razonables.

Mientras tanto, parece que no habrán reportajes suficientes que obtengan una condena para algo que a muchos les parece mal, pero que no cambiará con lloriqueos, sino con un trabajo legislativo fino, con conocimiento del mercado, lo cual, conociendo la calidad de nuestros gobernantes y parlamentarios, parece un sueño muy lejano.

Fuentes consultadas: Chilevisión y Cooperativa.cl.

Visto: 407
Imprimir