Las tragicómicas demandas colectivas de consumidores en Chile

El derrotero que han seguido las demandas colectivas contra LATAM y quizás también ocurra con aquella contra Sky Airlines; el reciente "acuerdo conciliatorio" en el caso farmacias, los millones de pesos con que se quedaron los bancos de Chile y el Itaú, gracias a otros graciosos acuerdos conciliatorios con el Servicio Nacional del Consumidor, SERNAC; y otros innumerables casos más, muestran las enormes fallas que, hace rato, exhibe el sistema de protección de los derechos de consumidores y usuarios en Chile, dejando en evidencia que no siempre el que te jode es tu enemigo, ni el que te ayuda es tu amigo.

Director de Estudio Ciudadano.

Hace unas semanas comenté el extraño caso que enfrenta a las asociaciones de consumidores AGRECU y CONADECUS por un curioso acuerdo que la primera cerró con LATAM, demandada por ambas asociaciones, en juicios distintos, por presuntas infracciones e incumplimientos en el servicio de transporte aéreo, durante los meses más duros de la pandemia provocada por el Covid 19.

He dicho "presuntas infracciones" pues en ninguno de ambos juicios se ha llegado a discutir el fondo del asunto.

En el juicio de AGRECU quizás nunca se discuta, en virtud del acuerdo que las partes se esmeran en sostener; y en el de CONADECUS, sólo podría discutirse después de lograr la revocación de la inoportuna suspensión del juicio promovida por LATAM, en base al proceso de reorganización al que la compañía se sometió en Estados Unidos.

Ahí, será interesante ver cómo CONADECUS sorteará parte de la defensa ya esbozada por LATAM, que se refugia en buena medida y correctamente, a mi entender, en la excepción que otorga la fuerza mayor y/o el caso fortuito. Más aun, cuando uno de los abogados de CONADECUS, Mauricio Tapia, ha sostenido posturas similares a la defensa de LATAM en la prensa. Juzgue usted:

"La ley nos obliga, incluso, a riesgo de perder todo lo que tenemos, a cumplir esos compromisos. Así, pues, los debemos honrar siempre… o casi siempre. En efecto, hay casos muy extraordinarios en que podemos quedar libres de ellos y no recibir castigos. Es decir, casos en que podemos dejar de cumplir lo prometido, por un tiempo o para siempre y no ser condenados a pagar indemnizaciones por ese incumplimiento. Ese es el caso fortuito.", en ¿El COVID-19 es un caso fortuito?

Cuestiones que hay que mirar

Como alguien que trabaja en el área, me preocupan varios aspectos de este tipo de casos.

En primer lugar, resulta muy impresentable que el acuerdo AGRECU-LATAM no sea ni una coma distinto a lo que LATAM siempre ha ofrecido a sus clientes. Si AGRECU no aspiraba a nada más, ¿por qué demandó? Espero que los $37 millones de costas y honorarios no hayan sido parte fundamental de la motivación.

Luego, parece que tardíamente, la CONADECUS pretende impugnar el acuerdo con una bateria de buenos y malos argumentos. AGRECU y LATAM, que ahora parecen un mismo litigante, responden con otra bateria de buenos y malos argumentos.

Resumo aquellos que me parecen más importantes, de lado y lado, con el siempre presente riesgo de olvidar alguno, por mi frágil memoria:

1. Que la CONADECUS no es parte del juicio, así que no puede impugnar el acuerdo.

2. Que debió pedir la acumulación oportunamente.

3. CONADECUS dice que no podía pedirla porque su demanda estaba suspendida, ya que el respectivo tribunal acogió una solicitud en tal sentido, presentada por LATAM, basada en que la empresa estaba sometida a un proceso de reorganización en un tribunal de New York.

4. Sin  embargo, no por eso se supendió la tramitación en el juicio con AGRECU. Raro, ¿no?

5. Agrega CONADECUS que la demanda de AGRECU no contenía un petitorio tan extenso como el de la suya, así que, parece, no valía la pena acumularlas. Casi cómico este argumento, por cierto, cuando luego se queja de no poder acumular.

6. A mayor contradicción, sólo luego que AGRECU firma el acuerdo con LATAM, a CONADECUS le preocupan los efectos de cosa juzgada y erga omnes que pueda producir en relación a su propio juicio. ¿No los vio venir antes?

7. Y si todo eso fuera poco, añade algo de picante al caso el sospechoso hecho de que no habría llegado oportunamente al tribunal la comunicacón que, por ley, debe hacer el SERNAC, informando de la existencia de otras demandas, contra el mismo proveedor, disposición que busca, precisamente, evitar duplicidad de juicios, sentencias contradictorias, permitiendo la oportuna acumulación.

8. Por su parte, el SERNAC, que tampoco es parte del juicio AGRECU con LATAM, ingresa un escrito pretendiendo ilustrar a la jueza, aclarando roles, figuras jurídicas y varias cuestiones interesantes, apoyando veladamente a CONADECUS en su afán de desvirtuar el acuerdo, mientras que en forma paralela el mismo SERNAC ha presentado escritos oponiéndose a que ODECU, otra importante asociación de consumidores, sea parte, como tercero independiente, en juicios promovidos por SERNAC contra diversos provedores, casos en que ODECU ha expresado su preocupación por el bajo standard de los acuerdos conciliatorios, como ya ocurrió en los casos del Banco de Chile, Banco Itaú y las farmacias, ya mencionados.

A su vez, la CONADECUS también hizo lo mismo contra ODECU en el juicio SERNAC contra ENEL, por los cortes de servicios tras lluvias y nevazones, argumentando que ODECU no debía ser parte del juicio ya que los intereses de los consumidores ya estaban protegidos por SERNAC y CONADECUS. En tal juicio, el acuerdo conciliatorio no fue suscrito por ODECU ya que dejaba a muchos clientes disconformes. A estas alturas, es legítimo pensar que hay una sospechosa relación entre CONADECUS y SERNAC.

Sobre la curiosa oposición de SERNAC para que ODECU sea tercero independiente en sus juicios, véase:

Causa SERNAC con American Airlines, rol C-32511-2019, ante el 6° Juzgado Civil de Santiago.

Primer escrito de ODECU.

Reposición y apelación subsidiaria de SERNAC.

Reposición y apelación subsidiaria de American Airlines.

Téngase presente de ODECU.

Evacúa traslado de ODECU.

Causa SERNAC con ABCDIN, rol C-5957-2020, ante el 30° Juzgado Civil de Santiago.

Primer escrito de ODECU.

Escrito de SERNAC.

Segundo escrito de ODECU.

¿Qué debemos hacer como país?

Con este suscinto panorama, ¿no les parece que aquí hay varias cuestiones irregulares, hasta obscuras? ¿Cuándo los jueces asumirán el rol más activo al que están mandatados por la propia Ley del Consumidor, para garantizar la justicia de los acuerdos conciliatorios?

¿Deberían el Poder Ejecutivo y el Legislativo revisar la institucionalidad para verificar el rol de cada uno de los actores? ¿Dónde está la prensa especializada revisando, analizando e informando de estos delicados casos?

Y, ¿qué me dicen del caso farmacias que está terminando para dos de los demandados, Cruz Verde y Salcobrand, con una devolución del orden del 5% de lo que percibieron indebidamente por la colusión en los precios de 206 medicamentos?

Rol del SERNAC y las asociaciones de consumidores: CONADECUS, ANADEUS y ACUS.

Resulta que, además del SERNAC, principal artífice del acuerdo de las farmacias, la CONADECUS y otras dos asociaciones de consumidores, ANADEUS y ACUS, guardan religioso silencio. Es más, ninguno apeló en contra de la sentencia, del año pasado, que fijó en sólo $2.700 millones de pesos lo que debían devolver las farmacias. Cabe señalar que Farmacias Ahumada no suscribió el acuerdo conciliatorio por lo que el caso farmacias se extenderá indefinidamente.

Por esto, y mucho más que aun no se desvela en estos y otros casos, se cumple la sabiduría popular: no siempre el que te jode es tu enemigo, ni el que te ayuda es tu amigo.


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